Amiga te doy un consejo, al enemigo es mejor tenerlo cerca...puede que no sea santo de tu devoción pero es mejor llevarnos todos bien porque las cosas de este tipo suelen acabar mal...
No discutas con tu pareja, toma el diálogo como tu arma y cuéntale que te hace sentir mal.
En mi caso, no me gusta que, habiendo cocinado se pasé la comida con el móvil en la mano...o que le digas algo y no te haga ni caso pero cuando es su "aminovio" el que se lo dice es verdad-verdadera. Agrrr
Claro, estas cosas terminan porque acabes odiando a su amiguisimo del alma.
Así que si ya sabes los motivos que te molestan diselos sin pelos en la lengua, seguramente no caiga en saco roto y hasta lo comprenda.
Por tu parte, debes entender, que cada persona es quién es gracias a su entorno y que poniéndole entre la espada y la pared nunca conseguirás nada bueno.
Amar es dejar en libertad...
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